Una dieta para evitar la anemia
Si bien son los niños los que la padecen con mayor asiduidad, la anemia ataca también a los adultos.
De hecho, los médicos aumentan considerablemente la ingesta de hierro en las embarazadas porque suelen perderlo en grandes proporciones en ese perÃodo y es sumamente necesario para el bebé en formación.
Asimismo, la Organización Mundial de la Salud, asegura que “la carencia nutricional más prevalente en el mundo es la deficiencia de hierro”.
Palidez, fatiga excesiva, soplos circulatorios en los adultos y disminución de la memoria y cansancio deportivo en los adolescentes son algunos de los sÃntomas de la llamada anemia ferropénica.
El daño es aún mayor si se trata de niños pequeños ya que los efectos que provoca esta falencia durante el primer año de vida pueden ser perdurables a nivel psicológico.
Una buena alimentación, balanceada y rica en minerales y vitaminas es la base para que la anemia no se instale en el cuerpo.
Lejos de sobrecargarse de hidratos de carbono, habrá que consumir determinados alimentos indispensables.
Recientes estudios comprobaron que la carne es una excelente fuente de hierro hémico, el de mayor asimilación y aprovechamiento por parte del organismo porque favorece la absorción del hierro vegetal.
Además, es fuente de tiamina, rivoflovina, zinc y vitamina B12, que no se encuentra en los vegetales.
El hierro está también en las nueces, el pescado, el pollo, la levadura de cerveza y los mariscos que, combinados con alimentos ricos en vitamina C y provitamina A, aumentan notablemente la absorción del hierro por parte del cuerpo.
July 21st, 2008 | Sin Comentarios »













