Si usted ha decidido dejar de fumar esta es su oportunidad para hacerlo, aunque muchos opinan que el arma para dejar de fumar es la propia voluntad.
Pero hay maneras de ayudarla, incluso en las medicinas alternativas.
La fitoterapia utiliza plantas que disminuyen el deseo de fumar y desintoxícan el organismo.
Una receta muy utilizada es poner en maceración durante una semana 300 gramos de dientes de ajo en 200 g de alcohol de 95º, y entonces tomar una cucharadita disuelta en agua azucarada antes de las comidas.
También se recomiendan las infusiones de hojas y flores de toronjil, de fumaria y de tomillo, a razón de tres tazas al día. La acupuntura, en especial la auriculoterapia, puede disminuir la ansiedad.
También se puede aplicar la masoterapia (masajes) en el cuerpo, al despertar, y dentro de la hidroterapia, son muy tonificantes las pulverizaciones de agua fría en todo el cuerpo, luego del baño diario y en especial por la mañana.
Para favorecer la eliminación de la nicotina y los demás tóxicos del cigarrillo, el ejercicio intenso al aire libre es de gran ayuda. Si no se tiene entrenamiento, lo ideal es practicar caminatas de una hora diaria.
La dietética se aplica en curas antitabaco. Se suprimen los excitantes como té, café, alcohol, mate y carnes rojas,. Durante las primeras 48 horas, es recomendable una dieta líquida y las 48 siguientes, frutas y jugos exprimidos.
Los cuatro días siguientes frutas, verduras, cereales y hortalizas.
Por último, por una semana, agregar a estos alimentos los lácteos, bebiendo siempre gran cantidad de líquidos.
