Se trata de una inflamación de la membrana que rodea el ojo que la vuelve más rosada y produce picazón y una sensación similar a la de tener arena en los ojos.
También es posible despertar por la mañana con los párpados pegados.
Lo mejor es mantener el ojo lo más limpio posible y tratar de lavar la infección con té común frío muy cargado.
Aplique con un género suave muy limpio o un copo de algodón. Luego enjuague los ojos a fondo, pero suavemente y seque con una toalla limpia.
La conjuntivitis se transmite por contacto.
Es importante no compartir toallas con otras personas y lavarlas re-gularmente con agua caliente.
También cambie a menudo la ropa de cama, en especial la funda de la almohada, para evitar un autocontagio.
Si empeora y hay dolor o cambios en la visión, consulte al médico.
