Hacer gimnasia no sólo ayuda a mantener una figura esbelta y sentirse ágiles, sino que es imprescindible para estar sanas.
Si usted es de las que promete empezar el gimnasio el mes que viene y nunca lo hace, lea atentamente esta nota.
El ejercicio físico hace más lento el proceso natural de envejecimiento. Aunque se comience a los 40 se puede aumentar un 30 por ciento de la capacidad aeróbica. La piel y los músculos mejoran su tono porque recuperan elasticidad.
Eleva el nivel del colesterol bueno. El HDL, considerado como colesterol benéfico porque remueve el malo de la sangre y las arterias, aumenta con un plan de ejercicios.
Mejora la calidad del sueño; uno duerme más rápido, más profundamente y despierta fresco porque los músculos se relajaron.
Reduce el riesgo de enfermedades cardíacas porque aumenta el ritmo de bombeo de sangre del corazón y el volumen que circula por el organismo.
Sube las defensas contra resfríos, gripes y otras infecciones virales y bacteriológicas.
Es fundamental para combatir el estrés.
