Hoy te presentamos estos ejercicios específicos para mantener las articulaciones flexibles, aliviando el dolor y sintiendote mejor cada día.
Comience con estos ejercicios suaves:
El tronco: con las piernas separadas y las mano detrás de la cabeza, incline el tronco hacia un costado, vuelva a enderezarse bien derecha e inclnese hacia el otro. Repita varias veces.
El tronco, las caderas, los muslos y los brazos: en cuclillas, apóyese sobre los brazos y estire una pierna hacia atrás. Vuelva a plegarla, estire la otra. Póngase de pie y luego comience nuevamente varias veces.
Las caderas: acuéstese sobre un costado con un brazo extendido debajo de la cabeza y el otro doblado hacia adelante. Doble la pierna que está debajo y eleve la otra estirada tan alto como pueda. Repita varias veces y haga lo mismo del otro lado.
La parte alta de la espalda: párese frente una pared con los brazo extendidos y las manos apoyadas sobre ésta. Flexione y estire los brazos, manteniendo la espalda derecha en línea de las piernas, el abdomen contraído las rodillas ligeramente dobladas. Siguiendo estos ejercicios tu cuerpo comenzará a recuperar toda su flexibilidad.
