Los floreros de cristal o de porcelana, igual que los botellones, se mantienen sin sarro o manchas, limpiándolos así: frotar con un poquito de sal fina, ( que conviene pasar previamente por la licuadora para que quede bien finita).Dejar actuar veinte minutos, enjuagar con agua templada y el último enjuague hacerlo con un chorro de alcohol rectificado. Dejar secar al aire o utilizar un secador de cabello con aire frío.
Si son de cuello estrecho se procede así: poner dos o tres cáscaras de huevo molidas, agregar una taza de alcohol o de agua, destilada y sacudir muy bien. Enjuagar como se describió en el caso anterior.
