Cuando llega el calor, las Violetas de los Alpes comienzan a secarse y todos desean preservarlas para el año siguiente.
Debido a que su órgano de reserva queda muy desgastado, es difícil que tengan una buena floración de un año a otro. Pero como la naturaleza es impredecible no se pierde nada con probar, ya que, de cada cien plantas, doce vuelven a dar flores en gran cantidad en una segunda temporada. Le sugerimos algunos de los pasos a seguir.
Disminuir los riegos a medida que las hojas de vuelven amarillas, y dejar de regar definitivamente cuando se note que la planta esta seca.
Retirar la maceta del lugar donde estuvo floreciendo la planta, y dejarla en forma inadvertida, apoyando los bordes de la maceta en ladrillos, para que el centro se seque perdiendo humedad. Guardar la maceta con el bulbo totalmente seco en un lugar fresco y oscuro.
En marzo, remover la tierra de la maceta con la ayuda de un cuchillo, regar y agregar dos cucharadas de resaca por planta. Llevar la planta al lugar donde estuvo floreciendo el año anterior y regarla regularmente.
Y, tal vez tenga la satisfacción de verla, otra vez, esplendorosa. ¡¡Suerte!!
