En una buena educación los límites juegan un papel muy importante para el niño.
Según nuestro criterio y las reglas que tengamos para vivir los adultos. Los límites son usados para enseñarle al niño lo que es bueno, o no para el.
Muchas veces intenta traspasar esos límites para contradecir a sus padres, para sentirse independiente o para llamar la atención.
¿Simplemente hay que decir no?…
Cuando los límites los ponemos con afecto y firmeza ayudamos a que él niño los acepte.
Una vez que los pusimos debemos mantenernos firmes y constantes para no confundirlo.
A veces pensamos que poner límites es sólo decir No o que la única forma de que entienda es pegándole.
¿Como actuar?
Al niño le lleva tiempo aceptarlos. Es necesario que los adultos se pongan de acuerdo, tengan paciencia y sean firmes, sin golpearlos. Ya que con la violencia no logramos más que asustar al niño.
