Las ohormigas son insectos milenarios, pero no son totalmente inmunes, ya que tienen una ancestral alergia a la nicotina.
Por eso, para evitar que se coman las hojitas de nuestras plantas hay una fórmula que no falla.
Se juntan todas las colillas de cigarrillos posibles y se dejan en agua varios días para que desprendan dota la nicotina acumulada.
Este brebaje lo agregaremos al agua de la regadera y resultará fatal para las hormigas, pero muy beneficioso para las plantas (les da un brillo especial a las hojas).
Para evitar que estas caminantes de jardines entren en la casa se hace una hilera de sal delante de las puertas y a lo largo de sus senderos preferidos.
Para que no se sientan atraídas por los dulces y la miel que se guardan en las alacenas, éstas deben limpiarse a menudo con vinagre.
