La ciudad rusa de Dzerzhinsk, con una población de 287.000 personas, tiene decenas de fábricas de cloruro y pesticidas.
La planta de Kaprolaktam en particular emite 600 toneladas anuales de cloruro de vinilio, un gas carcinogénico.
Greepeace ha declarado a Dzerzhinsk el lugar más contaminado por productos químicos en Rusia y su lago, que contiene peces, el más tóxico del mundo.
La esperanza de vida en la ciudad no es más que de 42 años para los hombres y 47 años para mujeres.
